Amazon y los escritores rechazados
Amazon y los escritores rechazados

Hugh Howey, un autor de Florida de 37 años, confesó: “La mayoría de mis meses son meses de seis cifras”. Su serie de libros digitales Wool fue destacada por Amazon. “Es más de lo que esperaba ganar en un año”.
 
La empresa dice que algunos autores, incluyendo a Theresa Ragen, quien apareció en un video promocional durante la conferencia de Amazon, han vendido cientos de miles de libros.
 
El CEO de Amazon, Jeff Bezos, mostró en la conferencia una cita de Kathryn Stockett, autora de la novela que está entre los mejor vendidos, The Help, en la que lamentaba ser rechazada docenas de veces antes de que un editor la aceptara.
 
“¿Qué hubiera pasado si me hubiera rendido a las 15? ¿O a las 40? ¿O incluso a las 60?”, dijo la escritora, según la cita de Amazon. “Lo que se me ocurre es: ¿cuántos autores sí se detuvieron después de 40 rechazos? ¿Cuántos manuscritos grandiosos están guardados en un cajón en algún lugar?”, dijo Bezos.
 
Una encuesta aplicada a 1.007 personas a principios de 2012 indica que los “autores DIY” (DIY son las siglas en inglés de "hazlo tú mismo") ganan 10 000 dólares al año en promedio, y la mitad de ellos gana menos de 500 dólares al año, según el diario británico The Guardian.
 
Sin la plataforma de Amazon, los libros podrían no haber sido publicados en lo absoluto. Howey nunca promovió la primera edición de Wool, una serie distópica sobre un grupo de personas en la clandestinidad que obtienen toda su información sobre el mundo exterior a través de una sola pantalla digital. No pensó que se vendería. Luego en octubre de 2011, dijo, sus ventas saltaron de docenas a miles.
 
“Tomaba fotos de la pantalla y las publicaba en Facebook”, dijo, acerca del momento cuando sus libros comenzaron a aparecer en las listas de los mejores 100 de Amazon.
 
Howey trabajaba como vendedor de libros y capitán de yates. Ahora su historia fue seleccionada por el director Ridley Scott, según informes de noticias y algunos editores de Nueva York lo han contactado para ofrecerle contratos por sus libros.
 
“El estigma se fue”, dijo Howey acerca de la autopublicación en formatos digitales. “Los editores adquirirán una obra autopublicada si funciona bien. Los lectores realmente sólo están interesados en buenas historias”.